Enmascarados

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¿Ya no ves? No causas problemas a nadie más que a ti mismo cuando te sometes a aquellas sonrisas que parecen regalarte. El inmenso cielo azul que tu cabeza cubre no se presenciará ante ti con la misma ligereza con la que tú le respondes, no por siempre.

Las decisiones que inquietan al mundo no deben merecer la más mínima atención de mi parte, pues tal y como me lo han inculcado así debe ser. Sin embargo, la tendencia de ir en contra de lo correcto o de lo mostrado como correcto continúa corriendo por las calles, a veces a oscuras, otras a plena luz del día como simulando rebeldía.

Muchos esperan con furor el momento en el que cada uno de sus conocidos se quiten la máscara como si los primeros no tuviesen pensado hacerlo, como si no lo hubiesen hecho ya.

Mis ojos te persiguen luchando por controlar alguna de tus acciones, no porque seas mío sino porque soy tuya, tanto así al punto de formar contigo un perfecto uno, de ser tu reflejo y de transcenderlo.

Mi vida entiéndeme, aquellos halagos que hacia ti se dirigen no tienen siempre las mejores intenciones y así, como jugando a no ser lastimados en ocasiones debemos aparentar que nuestras intenciones tampoco son buenas. El juego de máscaras puede ser un sutil baile cuyos movimientos implicados logren esquivar la caída al vacío. Quitarse la máscara no es más que un truco que desaparece la ilusión acerca de que pertenecemos al mundo, que más bien demuestra cómo este mundo es tuyo pues tú lo has creado. Un truco no siempre representa mafia, un truco significa magia.

Tan egoístas todas las sugerencias que te hago y mi estado de completa desesperación al encontrarme resignada a jamás recuperar aquello que te entregué, te lo entregué todo. Bastante incompleta, ahora te necesito, soy tu reflejo mas sigo siendo un ser humano y los caminos que atraviesas repercuten en mí. Resulta imposible retractarme y sacarte del paquete que jamás pediste por el que en esta oportunidad estamos juntos.



Imagen vía: Tumblr. This Time Is Ours.

Felicidad inestable

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Existen muchas cosas para las que no he tenido el valor de contarte, la cobardía se apodera de mi mente, tu persona no me ha ayudado a caminar hacia adelante, no digo que tenga problema con eso pero sí que tengo bastante miedo.

Creo que me jugaste mal con tu apariencia, con tus ojos transparentes y más tarde, con tu interior brillante, puro y arrollador. Se me hace difícil asimilar que hayas podido continuar con igual esplendor tu trayecto en busca de tu comodidad característica e impulso de tu constante simpatía incluso soportando sobre tus hombros mi mirada fija mientras intento analizarte y hacerte entrar en mi vida, ¡qué capacidad para trabajar bajo presión!

Tu manera de fluir siempre se presenta tan libre que deseé unirme a ella siendo así por fin, libre. Seguí tus sugerencias, actué asemejándome a ti, asentí con la cabeza ante tus gustos hasta llegar al punto de sentirme identificada contigo, hasta conseguir reflejarme incluso en tu modo de caminar.

Desde donde me encontraba tu estilo de vida era mucho más que deseable, mucho más que alcanzable y no dejaba de ser extraño no poder ver a tu lado a alguien que te acompañara a vivir de esa forma tuya.

Creí verte solo, estaba segura de que no lo merecías, de que debías ser constantemente estimulado y entretenido pues a su majestad se le debe.

Fui constantemente golpeada, azotada mediante el juego del que me arrpentí de participar. Se acrecentaron todas mis inseguridades y comencé a notar que nadie comprendería este estado de completo desequilibrio pero que más de uno creería comprenderlo.

Si todo no fuera tan difícil, si cada paso que doy no me provocara una lágrima no dejaría que estés involucrado en este juego. ¿Te das cuenta? Soy completamente capaz de sufrirlo todo a razón de ti pero me niego a que sufras alguna de las consecuencias. Si pudiera considerar todo lo que sucede como normal sería fácil encontrar algún tipo de solución en un libro pero no puedo.

"No hay muros en la costa" es lo que solías decirme cada vez que te acompañaba en cada una de tus aventuras, los problemas estaban a nuestro acecho pero no nos importaba, tan sólo deseábamos escuchar el latido de nuestros corazones agitados mientras nos reíamos el uno del otro. Sin embargo, me temo que esta vez tendré que repetir aquella frase muy en silencio, a mis adentros, procurando por completo que no llegues a escucharme, porque esta vez, panita, necesito escapar de tus brazos, necesito rescatar a aquella persona a la que abandoné por permanecer contigo, panita, necesito rescatarme pero no te preocupes, yo sé que entre nosotros dos soy la única que suele necesitarte.

De todas formas, desde donde me encuentre y haga lo que haga, mis ojos seguirán posados en tus hombros, mi corazón continuará latiendo al son de tu nombre. De todas formas, sé cuánto te costará escucharme, conozco tus prioridades.

Nos vemos, espero aquel momento en el que te observo y tú, sin que te lo pida nadie, voltees a mirarme pues de seguro estaré lista para volver a tu lado y tú estarás listo para acompañarme a buscarme cuando en tu cuerpo, me pierda...




Imagen vía: Tumblr. vicié et brisé.

Irreconocible

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Qué decepcionante, dedicarte mi vida durante tanto tiempo y saber que el único resultado conseguido fue tu paradigma acerca de la opinión que tengo de ti.

Cada paso que das hacia mí se percibe tan descarado, ¿realmente pretendes que regrese? ¿O tan sólo deseas que me sienta necesitada para luego lograr que me deseches? Ya no me conoces, deseas encontrar a aquella que conociste pero ella ya no existe.

Ellos, se muestran leales, me brindan su mano en apoyo mas pretenden jalarme hacia un camino que no tengo la intención de atravesar, no lo lamento, porque no quiero.

Todos comienzan a quitarse la máscara, resaltan por su egoísmo si bien aún hay cosas que no entiendo, ¿en qué momento me convertí en una marioneta? ¿En qué lugar puedo verificar que les pertenezco, tal como ellos piensan? Ya no me conocen, desean encontrar a aquella persona que conocieron pero ella jamás existió.

Me siento algo perdida mas eso no significa que no sepa qué camino deseo tomar pues solamente busco estar preparada para recorrerlo ya que no estoy completamente segura de querer abandonar el lugar en el que estoy porque me duele pero me gusta y sé que estoy bastante confundida mas no lo lamento, porque no quiero.

En ocasiones siento la necesidad de regresar, contigo, pero tan patética como luzco ante tus ojos, patéticas lucen tus ganas de obtener algo que pertenece a otra persona, algo que perdió todo rastro de confusión en relación a ti. ¿Resulta patético que le pertenezca a alguien? Quizá, pero es la forma con la que he decidido vivir este momento. ¿Perderé por ésto todo rastro de libertad? Creo conocerme, lucho por buscar a esa persona que poco a poco he perdido, sé que mientras más renuente me encuentre en cuanto a escuchar tanto tus comentarios como sus sugerencias, más fuerte será el golpe que me dará aquel muro, pero a fin de cuentas, ése es mi problema.

Escúchame

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- Escúchame.
-¿Qué?
- Escúchame.
- Dime.
-Escúchame.
- ¡¿Qué quieres?!
- Que me escuches.
- Te estoy escuchando.
- No me escuchaste.
- Claro que sí, te lo estoy diciendo.
- Ayer no me escuchaste.
- ¿Qué tenía que escuchar?
- Hoy no es necesario que escuches nada, ayer sí lo era.
-¿Entonces?
- Es todo, la próxima vez que te diga algo...
-¿Sí?
- ...¿Podrías escucharme?
- Sí lo haré.
- Gracias. ¿Puedo decirte algo?
- Me dijiste que hoy no es necesario que escuche nada.
- Me dijiste que la próxima vez que te diga algo me escucharías.
-Dime, te escucharé.
- En una oportunidad, un hombre le expresó a su novia el amor que sentía por ella, lo importante que era. Ella asintió con la cabeza y fue a comprar una bebida. Ella sabía que su novio le había dedicado unas palabras de amor, un gesto de cariño, como hacía siempre, mas no captó lo trascendentes que eran esas palabras, quizá, ésas en específico. Esas palabras precederían a una propuesta de matrimonio. El hombre no pudo evitar pensar que si no podía escuchar realmente lo que expresaban sus palabras entonces una mañana, estando casados él le deseará los buenos días y ella lo ignorará, ella no comprenderá que realmente desea que su día sea bueno, pues la felicidad de ella lo tranquiliza. ¿Sabes qué hizo?
- Dime.
- Nunca volvió a pronunciar ni una sóla palabra ante ella, ni una sóla. Ella se extrañó, incluso se molestó y prefirió que la relación terminara. Terminaron.
- ¿No te parece que fue un poco extremo?
- Sí, quizá la forma en que la amaba logró que se volviera más susceptible a sus acciones, a llegar a conclusiones extremas, pero ella no lo buscó, por orgullo, desgano y desinterés.
- Él lo decidió, ella no tiene porqué buscarlo.
- Si lo amaba no hubiese permitido, bajo ningún concepto que se fuese.
- Él tampoco.
- Lo sé, no estaba, como quien dijera, destinado a ser, pero ¿entiendes lo que te quiero decir?
- ¿Me ayudas a entenderlo?
- Sí, no puedes simplemente presumir que me escuchas, pues un día, como ayer, puedo no decirte lo mismo de siempre, puedo no hacerte los mismos comentarios, puedo necesitar tu opinión, puedo querer saber que te importa.
- Disculpa, no fue mi intención.
- Creo conocerte, supongo que no querías hacerme daño.
- ¿Era tan importante lo que me dijiste? ¿Tanto necesitabas que te escuche?
- Me importas tanto.
- ¿Tanto como para que mi reacción ocasione que te vayas?
- No, él no la amaba lo suficiente, en cambio, yo te amo de una forma que por más que me hagas daño, jamás, te digo, jamás podré apartarme de tu lado.
- Jamás me habías dicho que me amas, no lo sabía.
- Haré como si no hubiese escuchado eso, estamos a mano.
- ¿Cómo?

Tiempo

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Si de tiempo se trata siempre habrá un nuevo tema que abordar acerca de éste por el hecho de estar involucrado en cada una de nuestras acciones. El tiempo representa un papel de extrema importancia en lo que se refiere a sentimientos, pensamientos y creencias, y no es para menos debido a que en nuestra vida diaria es observable cómo éstos son capaces de cambiar de un momento a otro. Sí, ya al hablar de momentos involucramos al tiempo pues si bien éste se mantiene en constante movimiento, si éste movimiento es "constante" no porque se realice siempre de la misma forma sino porque nunca opta por detenerse, que en cambio, opta con libertad a recorrer caminos diferentes, con diferente sentido, dirección o ángulo, si ésto es así no resulta increíble que el día de mañana se descubra que todo lo que uno creía correcto estaba incorrecto y viceversa, no ha de sorprender que al estar conscientes de este descubrimiento se desee echarse a atrás, devolverse sobre sus pasos, pero es imposible debido a otra de las cualidades del tiempo, que así como no es capaz de detenerse tampoco lo es de caminar en retroceso. Como segunda opción se decidirá a "engañar al tiempo" y dejar que éste marche hacia adelante mientras el individuo camina hacia atrás. Afortunadamente quienquiera que haya tenido esta idea se encontrará pronto con un enorme portón cerrado a llave al inicio del camino que tomó como indicando que por más errada que haya estado la decisión tomada sólo es posible afrontar las consecuencias y posteriormente caminar por un sendero más favorable o desagradable de acuerdo al juicio del caminante. En pocas palabras, sin importar los esfuerzos ejercidos NO HAY OPORTUNIDAD DE RETRACTARSE.


Con respecto a los paradigmas destinados a ser cambiado es importante recalcar cómo uno nunca logra terminar de conocer a nadie ya que no se tiene el derecho ni los medios para sacar a la luz los secretos que guarda el interior de una persona. A pesar de los intentos, consta de un laberinto de un modo u otro sin salida ya que por cada horizonte que parezca abrirse se arma un nuevo muro que nos dirige hacia otra parte. Luce bastante complicado, tal y como debe suceder en cada aspecto vivido pues incluso el suspiro de una mujer enamorada puede cambiar la forma con la que se pretendía actuar y el modo en que se nos presentan las consecuencias.

Por motivo de mantener diferentes anécdotas que consigan descubrir el laberinto mediante pasos firmes, mi mente decidió aferrarse a esta historia:

"Una niña en vías de ser mujer sucumbió a los encantos de un chimpancé, sus ojos se iluminaban al observar cómo se moneaba de rama en rama. Todos los días iba al parque a hacer dibujos de él en un pequeño cuaderno, le agradaba la alegría que mostraba y lo despreocupado que lucía a diferencia de todas las personas que caminaban en la calle apresurados por llegar a su destino, constantemente apesadumbrados. En una ocasión ésta niña sintió una gran admiración subiendo al tope por lo que decidió vivir en una carpa en el parque para así contemplar cada uno de sus movimientos, consideraba a ésta como una rutina muy agradable incluso con lo incómodo de dormir en el suelo y del molesto olor de una pila de alimentos que la niña le daba al chimpancé pero que éste usualmente rechazaba.

Meses después, la niña se disponía a dormir hasta que vió cómo el chimpancé entraba a la carpa, tomó su bolso y de allí sacó el cuaderno de la niña, el cual rompió hoja por hoja y posteriormente lanzó contra la niña. La niña entre lágrimas recordó con pesar todos los dibujos que le había dedicado pero su amor al chimpancé la hizo decidir que lo seguiría viendo mas esta vez solo lo visitaría un poco más de una hora y luego se marcharía. Al día siguiente, la niña se encontraba en la entrada del parque, el chimpancé se acercó y atacó su rostro dejándolo ensangrentado. La niña experimentó el dolor físico más grande que pudo haber sentido además del despedazo de su corazón. Salió adolorida del parque y un niño se ofreció a ayudarla, a hacer que se sintiera un poco mejor con alguien que le prestara su presencia a lo que ella le respondió con una sonrisa.

Años después, la niña lucía mucho más fuerte , su rostro reflejaba una actitud madura, tan sólo guardaba una pequeña cicatriz en su cuello. Sus ojos permanecían dilatados y brillantes debido a que amaba intensamente al niño que una vez le brindó su presencia. Solía correr cuando éste la llamaba, su compañía la hacía estremecer mas evitaba permanecer demasiado tiempo a su lado, recorrer cada uno de sus pasos, por temor a que no la notara o que su estadía resulte demasiado obvia. Admiraba la forma con la que cuidaba su ánimo pero los días en los que contemplaba fervientemente habían terminado. Temía que cualquier suceso borrara a su amado de su mente pero no haría ni un trazo acerca de él, ya era suficiente, había sido demasiado doloroso. No guardaba rencor por lo sucedido años atrás, recordaba lo fuerte del impacto de aquella situación pero no tenía caso odiarla debido a lo feliz que la hizo una vez. Recorría el mundo en vías de ser mujer, más recatada, un poco más de la misma de siempre, omitiendo algunos detalles que jamás volverían a ser parte de ella, no de la misma manera."

El tiempo trae consigo infinidad de instantes que permiten dar el vuelco o el pestañeo necesario para seguir adelante. Comúnmente hay quienes al encontrarse con panoramas difíciles de sobrellevar desean revivir el pasado si bien éste ya ha cumplido la misión de crear el cambio de rumbo, la permanencia de ideas y la claridad del paradigma en el que pensamos como nuestro fiel compañero. Aferrarse con manos y codos a sucesos ya sucedidos como acto completamente innecesario.



Imagen vía: BAAS. Maarten Baas.

Niño

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Hace poco conocí a un niño que me cautivó, cabello claro, ojos brillantes, ropa infantil y pocas palabras, al que a pesar de que es un año mayor que yo me refiero a él como niño. Su ropa se consideraría infantil en la sociedad moderna, acostumbrada a usar sueteres y zapatos enormes así como también pantalones que dejan ver la ropa interior, mas éste niño vestía como lo haría un joven normalmente hace unos 20 años atrás aunque ahora lo tomarían por ingenuo. Su rostro reflejaba una inocencia inigualable, tan escasa hoy en día en jóvenes tan dispersos que disfrutan escapar de las oportunidades que les da la vida para tomar caminos que no les corresponden.




Hasta el momento confío en las palabras que me transmitió su mirada ya que no compartimos demasiada comunicación verbal, la cual  no se me hizo necesaria si sería desperdiciada en temas completamente irrelevantes y capaces tan solo de cultivar prejuicios, oscuridad y antivalores, si bien estos han ocupado en muchas ocasiones mis diálogos ¿por qué no evitarlo?
 



Considero necesario el hecho de que en cada persona exista una llama de pasión por algún objeto de la vida que permita fijar bases para encaminar un futuro próspero en el que se elimine la idea de ir “donde te lleve la corriente” y así dar el ejemplo derramando gotas de sudor por la lucha al conseguir el logro de tus metas de la mano de una motivación interna, de una llama de pasión que dislumbre a través de una mirada.
 



Éste niño, venezolano, estuvo viviendo un tiempo en el exterior y llegó a inicios de febrero a Venezuela para tomar de nuevo residencia y completar sus estudios. Éste niño aún no sabe que ha captado mi atención, mas me encuetro dispuesta a mostrarle ésta Venezuela que ha atravesado tantos cambios y a descubrir qué se encuentra detrás de esa apariencia tan calma, tomar un poco de lo que ha aprehendido los últimos años y de aquello que ha permitido que éste se diferencie de quienes dicen llamarse hombres por lo que implica llevar como medalla a lo incorrecto. En conclusión, me muero por conocerlo.





Imagen vía: Flickr. yepyeah.

Identidad Nacional

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Día a día tenemos la capacidad de ser y de vivir, de decidir cómo ser y de qué manera vivir, disfrutando de la libertad que por ahora disponemos. Nuestros sentidos se encuentran frecuentemente estimulados por el brillo y el calor que generan los objetos a nuestro alrededor, desde la mínima partícula de polvo hasta el rayo de luz evanescente , sea cual sea éste en la vida del ser humano.
He escuchado que para comprender nuestro presente es necesario conocer nuestro pasado, ya que sólo así observaremos aquellos aspectos que motivaron la lucha por nuestros ideales e impulsaron el paso firme hacia adelante, así como también aquellos aspectos en los que predominó el retroceso con respecto al logro de diferentes propósitos.

Recuerdo cómo en preescolar derramaba lágrimas al cantar el himno nacional. Me sentía sumamente identificada y conmovida a pesar de que eran pocas las veces que cantaba el himno ya que usualmente llegaba tarde. Para ese momento, yo no entendía por qué lloraba, estaba feliz, pero lloraba, me causaba conmoción ver la bandera de Venezuela y a pesar de no estar completamente consciente de lo que sucedía he comprendido poco a poco cómo uno debe honrar a su patria, dar un buen ejemplo y no desentenderse de ella sea olvidando sus necesidades o simplemente apartándose como si no formara parte de uno mismo.

En Venezuela, un país producto del mestizaje resulta poco probable que las personas decidan aferrarse tan solo a una parte de sus raíces ya sean aquellas originadas de los indígenas aborígenes o los españoles colonizadores. En su mayoría, la población se sentirá mayormente identificada con la historia referente al lugar donde nació y transmitirá una actitud de solidaridad, respeto y amor para con la patria.

La transculturización es un hecho que ha logrado afectar a gran parte de Venezuela y el mundo, sin omitir incluirme en este grupo ya que soy también una de esas personas que ha adjudicado elementos de la cultura extranjera a la propia. Más allá de observar la transculturización como un factor que ha influido en que las personas se apeguen a costumbres que no conforman su historia pienso que es el resultado obtenido tras el enorme contacto que puede tener cualquier persona con otra por medio de los inmensos avances tecnológicos logrados en la actualidad. Hemos logrado observar en personas que se encuentran al otro lado del mundo elementos en común con nosotros y por lo tanto hemos adquirido la tendencia de copiar algunas de sus actitudes.

A fin de cuentas todos en este planeta Tierra tenemos como meta mayor nuestra felicidad y es hermoso compartir el patrimonio cultural que lleva cada uno consigo, además nos brinda el encuentro con nuevas fuentes de luz que se anexarán a nuestra sonrisa.

Vale la pena resaltar que olvidar nuestras raíces conlleva al mismo olvido de uno mismo, ignorar nuestros valores para practicar los de alguien más. Vivo con la firme creencia de que se debe hacer honor al lugar de nacimiento. Defender nuestras creencias y luchar por lo que queremos es un acto provechoso para enriquecer nuestro espíritu y éste brilla al recordar cómo sus antepasados superaron las barreras abriendo paso a mayores expectativas en el futuro. Es momento de alzar la bandera de nuestro país y gritar al son de una sola voz que clame por libertad, amor y felicidad, descubrir que con el latido de tantos corazones es brillante pintar rasgos que nos permitan resaltar en la multitud, sin apartarnos de ella.

Sacrificio

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Comienzo haciendo referencia al significado de sacrificio que encontré en Internet, el sacrificio del que me guiaré para escribir a continuación:
 

1. Acción que desagrada o no se desea hacer, pero que se hace por obligación, necesidad o altruismo.
2. Esfuerzo o dolor que se sufre por un ideal o un sentimiento.
 

Sentimiento, desagrado, esfuerzo, obligación e ideal son palabras que no puedo evitar relacionar con la forma como me siento y la situación que vivo tal día como hoy ya que este año se ha presentado como una oportunidad para tomar decisiones acerca del nuevo camino que pienso encaminar con todo esto que implica el hecho de que próximamente me encargaré de cubrir cada paso con respecto a la carrera que dará como consecuencia gran parte de la labor que desempeñaré por el resto de mi vida.
 

Sería verdaderamente hipócrita decir que el sacrificio que tomaré no lo es en verdad, que cuando algo se hace por amor todo vale la pena y es imposible esconder una sonrisa ya que es completamente falso, al menos para alguien como yo, apegada a sus cosas, que piensa primero en ella y después en los demás.
 

Me resulta sumamente frustrante saber que mediante la decisión que opté por tomar ésta me acompañará por al menos 11 años, años en los que dedicaré gran parte de mi tiempo a algo que no me hace vibrar ni me apasiona.
 

Ok, entiendo si ahora se piensa que me quejo demasiado y que si he de actuar así mejor “no hagas nada y cállate!” Pero ¿que tan interesante sería que la gente no expresara lo que piensa y lo que siente? ¿Cuántas veces no te has quejado de tal momento que te sacudió hasta el carácter y has deseado gritarselo al mundo? No es más que otra historia, pero bueno, vivo ese momento.
 

Aquí el punto es que a pesar de “sacrificar” muchas de mis sonrisas al optar por un camino que complace a alguien que amo pero que no me complace a mí, continúo siendo egoísta pues sacrifico tiempo de felicidad para mí para luego obtener paz para mí misma y para con mi familia.
 

Me siento obligada ya que siento toda esta presión sobre mí, observo a todas estas personas que insisten en tener una imagen de mi que no existe, que insisten de alguna forma en reflejarse y satisfacerse con esta imagen. Así, casi arrastrándome muestro esa imagen y actúo como si de verdad deseara ser esa persona que ellos soñaron, me desprendo de mí misma por agradecimiento por todo aquello que me dieron y por todo lo que valen, sobre todas las cosas, porque los amo.
 

Sonrío con lágrimas en los ojos porque a pesar de toda la distancia y barreras que observo para lograr todo aquello que he soñado, a pesar de esto, uno no pierde la esperanza de que aunque la vida te de tantos golpes y te contradiga tanto, al final todo valdrá la pena. Mas lo que más me duele es que te repitan día a día que el sueño de los demás es más importante que el tuyo, me duele ver que hayan personas completamente convencidas de saber qué es lo mejor para ti pues no es fácil escuchar que te digan que tus sueños no valen la pena, que no apuntan lo suficientemente alto.
 

Hoy, domingo 23 de enero de 2011, a eso de la 1:18 am. me mostraré dispuesta a sacrificar mi sonrisa hoy para ver la de varias personas el día de mañana porque guardo la esperanza de que dentro de unos años mis sueños no se hayán ido demasiado lejos y de que mi sacrificio haya valido la pena, y yo sé que valdrá la pena pues tendré que ser una mayor luchadora para alcanzar mis metas, habré logrado cumplir la meta de una de las personas que más amo y no permitiré que a otros igual de amados se les deba posponer estas metas.
 

Espero no descubrir que estaba equivocada…

Presente

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Hace poco leí un artículo donde el escritor mencionaba penosamente que le era ajeno escribir acerca del futuro ya que para él éste no existe en un país como Venezuela en el que cada día una persona es asesinada (en realidad más de una), donde vivimos bajo peligro constante.
 

Como aspirante a periodista y amante de la libertad de expresión vine a escribir acerca de nuestro presente, el personaje que escribirá nuestro futuro pues ¿de qué forma resulta preocupante el “futuro en que vivimos” si éste no ha llegado? Tan sólo me tomaría la molestia de cometer errores sintácticos y semánticos.
 

Diariamente demuestro mi preocupación por esta Venezuela que de un modo u otro permitió que se le impusieran estas trabas en el camino, que en distintos aspectos ha perdido su voz para con la plenitud de su democracia y que no impulsó todas sus fuerzas en la lucha por su calidad de vida. A pesar de que día a día se observan con mayor magnitud los problemas que atravesamos y estos nos afectan de manera profunda puedo observar claramente que ha valido la pena o al menos en algún momento todos lo sentirán así. Suelo experimentar cierto orgullo por los venezolanos que forman parte de este país, que han logrado sobrellevar internamente la situación que nos llama el día de hoy, pues tienen la total libertad de cruzar los brazos y tan sólo esperar que el mundo se caiga a pedazos pero salen a la calle demostrando que aún si así sucediera ellos no caerán junto con el mundo.
 

Me siento profundamente dolida al experimentar este presente en el que al parecer el bando donde domina la trampa, la mentira y la agresión va ganando y pretende hacernos pensar que ya ganó. Me aterra saber que en la sección de sucesos del periódico sólo se muestra una ínfima parte de los distintos actos delincuentes que sucedieron el día anterior y resalto, tan solo el día anterior.
 

Me da pena el hecho de que no estoy segura en el trayecto del colegio a mi casa aunque ésta quede a 2 cuadras mas pienso que el trabajo de los venezolanos que luchan por su felicidad continuará en ascenso.
 

¿Acerca del futuro? Siempre está más oscuro antes del amanecer y no dudo que oscurezca más. El futuro está siempre un paso más adelante de nosotros y nos toca pisar firme y luchar en el presente pues luego el futuro sólo se dará, es cuestión de esperar.

Renuncio

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No sé si sea bueno o malo empezar el año renunciando pero siento que es mejor que presenciar que te despidan por todo el hecho de que te demuestren que no te necesitan o que representas una avería.
 

Hoy renuncio a diferentes características en distintos aspectos de mi vida pues considero que de darle un giro a éstano debería seguir aferrada a objetos que socavan la respuest que pueda darle a aquellas oportunidades que se me presentan a diario.
 

Renuncio no por miedo al rechazo, ninguna situación se me ha ido de las manos pues renuncio demostrando que tengo en control sobre mí y sobre mi destino.
 

Renuncio, suena frío, serio y distante, mucho más cuando no se mencionan las causas que originaron dicha decisión. Razones personales serían las palabras que se dirían como justificación mas las personas actuarán con compasión, lástima y condolencias cuando realmente deberán recibir mi sonrisa pues renuncio como como cuando una mejor propuesta te espera al salir, y así es.
 

Deseaba ser el mundo para una persona mas descubrí que no deseaba abandonar las sonrisas que me brindaba el mundo para pasar a pertenecer a una sola persona. Ésta persona no deseaba ser mi mundo y no decidió darme la mano para seguir adelante.
 

Todos necesitan sentir que tienen libertad y últimamente estaba acabando yo misma con ella, cegada y empedernida.
 

Esta persona sigue ahí y no ha abandonado mis pensamientos mas no pienso ponerle una orden de restricción porque me alegrará verlo pero no logrará que mi vida se enfrasque, en verlo.
 

Hoy 7 de enero de 2011 decidí renunciar a la persona que pensó que siempre me tendría y a la persona que pensó que jamás diría adiós pues a fin de cuentas jamás logró escuchar lo que gritaba mi corazón.
 

Renuncio entrando a un 2011 en el que todos deberían librarse de ataduras.