Existen muchas cosas para las que no he tenido el valor de contarte, la cobardía se apodera de mi mente, tu persona no me ha ayudado a caminar hacia adelante, no digo que tenga problema con eso pero sí que tengo bastante miedo.
Creo que me jugaste mal con tu apariencia, con tus ojos transparentes y más tarde, con tu interior brillante, puro y arrollador. Se me hace difícil asimilar que hayas podido continuar con igual esplendor tu trayecto en busca de tu comodidad característica e impulso de tu constante simpatía incluso soportando sobre tus hombros mi mirada fija mientras intento analizarte y hacerte entrar en mi vida, ¡qué capacidad para trabajar bajo presión!
Tu manera de fluir siempre se presenta tan libre que deseé unirme a ella siendo así por fin, libre. Seguí tus sugerencias, actué asemejándome a ti, asentí con la cabeza ante tus gustos hasta llegar al punto de sentirme identificada contigo, hasta conseguir reflejarme incluso en tu modo de caminar.
Desde donde me encontraba tu estilo de vida era mucho más que deseable, mucho más que alcanzable y no dejaba de ser extraño no poder ver a tu lado a alguien que te acompañara a vivir de esa forma tuya.
Creí verte solo, estaba segura de que no lo merecías, de que debías ser constantemente estimulado y entretenido pues a su majestad se le debe.
Fui constantemente golpeada, azotada mediante el juego del que me arrpentí de participar. Se acrecentaron todas mis inseguridades y comencé a notar que nadie comprendería este estado de completo desequilibrio pero que más de uno creería comprenderlo.
Si todo no fuera tan difícil, si cada paso que doy no me provocara una lágrima no dejaría que estés involucrado en este juego. ¿Te das cuenta? Soy completamente capaz de sufrirlo todo a razón de ti pero me niego a que sufras alguna de las consecuencias. Si pudiera considerar todo lo que sucede como normal sería fácil encontrar algún tipo de solución en un libro pero no puedo.
"No hay muros en la costa" es lo que solías decirme cada vez que te acompañaba en cada una de tus aventuras, los problemas estaban a nuestro acecho pero no nos importaba, tan sólo deseábamos escuchar el latido de nuestros corazones agitados mientras nos reíamos el uno del otro. Sin embargo, me temo que esta vez tendré que repetir aquella frase muy en silencio, a mis adentros, procurando por completo que no llegues a escucharme, porque esta vez, panita, necesito escapar de tus brazos, necesito rescatar a aquella persona a la que abandoné por permanecer contigo, panita, necesito rescatarme pero no te preocupes, yo sé que entre nosotros dos soy la única que suele necesitarte.
De todas formas, desde donde me encuentre y haga lo que haga, mis ojos seguirán posados en tus hombros, mi corazón continuará latiendo al son de tu nombre. De todas formas, sé cuánto te costará escucharme, conozco tus prioridades.
Nos vemos, espero aquel momento en el que te observo y tú, sin que te lo pida nadie, voltees a mirarme pues de seguro estaré lista para volver a tu lado y tú estarás listo para acompañarme a buscarme cuando en tu cuerpo, me pierda...
Imagen vía: Tumblr. vicié et brisé.
Imagen vía: Tumblr. vicié et brisé.

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