En mis zapatos.

|
    Diego le decía a su hermano constantemente: “ponte en mis zapatos”. Trataba de explicarle lo difícil que era ver a su amada cada día y no poder acercársele, no poder decirle que quería formar parte de su vida. Mientras Diego se lamentaba con esto su hermano se burlaba, le decía que era un cobarde por no hablarle, por no acompañarla cuando estaba sola, que era un tonto por enamorarse de ella sin saber su nombre.


    A un par de kilómetros de distancia de la casa de Diego se encontraba Valeria quien al llegar de la universidad le comentaba siempre lo mismo a su hermana: “ponte en mis zapatos”. Valeria le decía a su hermana que todos los días lo esperaba en el mismo pasillo tan sólo para verlo caminar y ver la forma con la que se movía su cabello. Mientras Valeria se lamentaba por no formar parte de su vida su hermana se burlaba, le decía que era tonto preocuparse por alguien de quien no conoce ni su nombre.


    Nadie podría entender la situación que atravesaban éstos que se amaban mutuamente sin saberlo, nadie además de ellos a quienes su miedo a ser rechazados les impedía avanzar, nadie además de ellos que cada día cruzaban los dedos por encontrarse.




Imagen vía: Flickr. Parker Fitzgerald.

No te olvido

|

¿De qué me olvidé? Intento convencerme de que todo lo que necesito está en esa caja donde guardé fotos, notas, incluso una cinta para el cabello que me dejaste por equivocación. Espero que eso baste, que pueda llevar esos recuerdos conmigo siempre, que me permitan seguir adelante a pesar de que no estés ahí.

No supe cuidar tantas cosas bellas, todo el amor que me diste, no sé porqué se me hizo tan difícil, no pude demostrar lo feliz que me has hecho y eso es un fastidio.

Una llamada telefónica no debería ser tan complicada cuando en realidad quiero hablarte; quiero saber de ti y que sepas de mí pero no sé cómo decírtelo. Esta condenada incertidumbre es la que hace que me aleje cada vez más de ti, es una locura, quererte tanto y que no lo sepas.

Realmente no sé qué hacer con mis defectos, con mi incapacidad de comunicarme. He llegado a hacerle creer a muchos que no me importas, ¿por qué? Porque puede que así logre creérmelo yo, porque si no me importaras no me dolería el hecho de no verte más. Pero no es así, pues yo sé quién eres realmente, al menos para mí, yo sé cuánto voy a extrañarte.

Cómo me hubiese gustado no haber cometido tantos errores, haberme comportado como una amiga contigo, porque te quiero, porque sé que cualquier persona estaría contenta de tener a alguien como tú en su vida, pero es cierto, si no sé valorarte, si no sé construir una amistad contigo, no merezco tenerte a mi lado, no me lo he ganado y tú mereces luz, personas que compartan contigo y te hagan sonreír.

Se me hace más fácil escribir que hablar en persona, siempre me pasa y algún día lograré mejorarlo, pues cuando lo haga podré decirte en persona lo mucho que te quiero y que te aprecio.

Bien, en sólo unos días culminaremos una etapa, estaremos graduándonos y tu día estará lleno de sonrisas, sé que esa sonrisa te durará muchísimo pues como ya te lo he mencionado eres una persona hermosa, eres un ángel por dentro y eso se complementa perfectamente con la belleza que muestras por fuera. A veces pensarás que una amiga como yo no vale la pena, que me desaparezco demasiado, que no te soy leal, lo entiendo completamente y  lo acepto, por eso te escribo esto.

Quería decirte que no fue mi intención que nos distanciáramos aunque sí fue mi culpa. Quería que supieras que en verdad te quiero muchísimo. Quería que dejaras de pensar que no me importas. Quería desearte todo el éxito del mundo en los siguientes pasos que des en tu vida. Quería pedirte disculpas por no escribirte o llamarte todos los días preguntándote cómo estás, por el temor de quedarnos sin un tema de conversación, realmente soy una persona muy insegura, un desastre en mis relaciones personales. Quería informarte que me gustaría seguir siendo parte de tu vida pero que si no nos volvemos a ver, mi corazón guardará los mejores recuerdos y todo el cariño que te tengo.

Éxito, que tu vida esté llena de personas maravillosas que te hagan feliz siempre, que logres todas tus metas, que superes todos los obstáculos que la vida pueda ponerte pues ellos te darán más fuerza y te convertirán en una persona más grande. Te quiero, jamás te olvido, de verdad.

Enmascarados

|
¿Ya no ves? No causas problemas a nadie más que a ti mismo cuando te sometes a aquellas sonrisas que parecen regalarte. El inmenso cielo azul que tu cabeza cubre no se presenciará ante ti con la misma ligereza con la que tú le respondes, no por siempre.

Las decisiones que inquietan al mundo no deben merecer la más mínima atención de mi parte, pues tal y como me lo han inculcado así debe ser. Sin embargo, la tendencia de ir en contra de lo correcto o de lo mostrado como correcto continúa corriendo por las calles, a veces a oscuras, otras a plena luz del día como simulando rebeldía.

Muchos esperan con furor el momento en el que cada uno de sus conocidos se quiten la máscara como si los primeros no tuviesen pensado hacerlo, como si no lo hubiesen hecho ya.

Mis ojos te persiguen luchando por controlar alguna de tus acciones, no porque seas mío sino porque soy tuya, tanto así al punto de formar contigo un perfecto uno, de ser tu reflejo y de transcenderlo.

Mi vida entiéndeme, aquellos halagos que hacia ti se dirigen no tienen siempre las mejores intenciones y así, como jugando a no ser lastimados en ocasiones debemos aparentar que nuestras intenciones tampoco son buenas. El juego de máscaras puede ser un sutil baile cuyos movimientos implicados logren esquivar la caída al vacío. Quitarse la máscara no es más que un truco que desaparece la ilusión acerca de que pertenecemos al mundo, que más bien demuestra cómo este mundo es tuyo pues tú lo has creado. Un truco no siempre representa mafia, un truco significa magia.

Tan egoístas todas las sugerencias que te hago y mi estado de completa desesperación al encontrarme resignada a jamás recuperar aquello que te entregué, te lo entregué todo. Bastante incompleta, ahora te necesito, soy tu reflejo mas sigo siendo un ser humano y los caminos que atraviesas repercuten en mí. Resulta imposible retractarme y sacarte del paquete que jamás pediste por el que en esta oportunidad estamos juntos.



Imagen vía: Tumblr. This Time Is Ours.

Felicidad inestable

|

Existen muchas cosas para las que no he tenido el valor de contarte, la cobardía se apodera de mi mente, tu persona no me ha ayudado a caminar hacia adelante, no digo que tenga problema con eso pero sí que tengo bastante miedo.

Creo que me jugaste mal con tu apariencia, con tus ojos transparentes y más tarde, con tu interior brillante, puro y arrollador. Se me hace difícil asimilar que hayas podido continuar con igual esplendor tu trayecto en busca de tu comodidad característica e impulso de tu constante simpatía incluso soportando sobre tus hombros mi mirada fija mientras intento analizarte y hacerte entrar en mi vida, ¡qué capacidad para trabajar bajo presión!

Tu manera de fluir siempre se presenta tan libre que deseé unirme a ella siendo así por fin, libre. Seguí tus sugerencias, actué asemejándome a ti, asentí con la cabeza ante tus gustos hasta llegar al punto de sentirme identificada contigo, hasta conseguir reflejarme incluso en tu modo de caminar.

Desde donde me encontraba tu estilo de vida era mucho más que deseable, mucho más que alcanzable y no dejaba de ser extraño no poder ver a tu lado a alguien que te acompañara a vivir de esa forma tuya.

Creí verte solo, estaba segura de que no lo merecías, de que debías ser constantemente estimulado y entretenido pues a su majestad se le debe.

Fui constantemente golpeada, azotada mediante el juego del que me arrpentí de participar. Se acrecentaron todas mis inseguridades y comencé a notar que nadie comprendería este estado de completo desequilibrio pero que más de uno creería comprenderlo.

Si todo no fuera tan difícil, si cada paso que doy no me provocara una lágrima no dejaría que estés involucrado en este juego. ¿Te das cuenta? Soy completamente capaz de sufrirlo todo a razón de ti pero me niego a que sufras alguna de las consecuencias. Si pudiera considerar todo lo que sucede como normal sería fácil encontrar algún tipo de solución en un libro pero no puedo.

"No hay muros en la costa" es lo que solías decirme cada vez que te acompañaba en cada una de tus aventuras, los problemas estaban a nuestro acecho pero no nos importaba, tan sólo deseábamos escuchar el latido de nuestros corazones agitados mientras nos reíamos el uno del otro. Sin embargo, me temo que esta vez tendré que repetir aquella frase muy en silencio, a mis adentros, procurando por completo que no llegues a escucharme, porque esta vez, panita, necesito escapar de tus brazos, necesito rescatar a aquella persona a la que abandoné por permanecer contigo, panita, necesito rescatarme pero no te preocupes, yo sé que entre nosotros dos soy la única que suele necesitarte.

De todas formas, desde donde me encuentre y haga lo que haga, mis ojos seguirán posados en tus hombros, mi corazón continuará latiendo al son de tu nombre. De todas formas, sé cuánto te costará escucharme, conozco tus prioridades.

Nos vemos, espero aquel momento en el que te observo y tú, sin que te lo pida nadie, voltees a mirarme pues de seguro estaré lista para volver a tu lado y tú estarás listo para acompañarme a buscarme cuando en tu cuerpo, me pierda...




Imagen vía: Tumblr. vicié et brisé.

Irreconocible

|
Qué decepcionante, dedicarte mi vida durante tanto tiempo y saber que el único resultado conseguido fue tu paradigma acerca de la opinión que tengo de ti.

Cada paso que das hacia mí se percibe tan descarado, ¿realmente pretendes que regrese? ¿O tan sólo deseas que me sienta necesitada para luego lograr que me deseches? Ya no me conoces, deseas encontrar a aquella que conociste pero ella ya no existe.

Ellos, se muestran leales, me brindan su mano en apoyo mas pretenden jalarme hacia un camino que no tengo la intención de atravesar, no lo lamento, porque no quiero.

Todos comienzan a quitarse la máscara, resaltan por su egoísmo si bien aún hay cosas que no entiendo, ¿en qué momento me convertí en una marioneta? ¿En qué lugar puedo verificar que les pertenezco, tal como ellos piensan? Ya no me conocen, desean encontrar a aquella persona que conocieron pero ella jamás existió.

Me siento algo perdida mas eso no significa que no sepa qué camino deseo tomar pues solamente busco estar preparada para recorrerlo ya que no estoy completamente segura de querer abandonar el lugar en el que estoy porque me duele pero me gusta y sé que estoy bastante confundida mas no lo lamento, porque no quiero.

En ocasiones siento la necesidad de regresar, contigo, pero tan patética como luzco ante tus ojos, patéticas lucen tus ganas de obtener algo que pertenece a otra persona, algo que perdió todo rastro de confusión en relación a ti. ¿Resulta patético que le pertenezca a alguien? Quizá, pero es la forma con la que he decidido vivir este momento. ¿Perderé por ésto todo rastro de libertad? Creo conocerme, lucho por buscar a esa persona que poco a poco he perdido, sé que mientras más renuente me encuentre en cuanto a escuchar tanto tus comentarios como sus sugerencias, más fuerte será el golpe que me dará aquel muro, pero a fin de cuentas, ése es mi problema.

Escúchame

|
 

- Escúchame.
-¿Qué?
- Escúchame.
- Dime.
-Escúchame.
- ¡¿Qué quieres?!
- Que me escuches.
- Te estoy escuchando.
- No me escuchaste.
- Claro que sí, te lo estoy diciendo.
- Ayer no me escuchaste.
- ¿Qué tenía que escuchar?
- Hoy no es necesario que escuches nada, ayer sí lo era.
-¿Entonces?
- Es todo, la próxima vez que te diga algo...
-¿Sí?
- ...¿Podrías escucharme?
- Sí lo haré.
- Gracias. ¿Puedo decirte algo?
- Me dijiste que hoy no es necesario que escuche nada.
- Me dijiste que la próxima vez que te diga algo me escucharías.
-Dime, te escucharé.
- En una oportunidad, un hombre le expresó a su novia el amor que sentía por ella, lo importante que era. Ella asintió con la cabeza y fue a comprar una bebida. Ella sabía que su novio le había dedicado unas palabras de amor, un gesto de cariño, como hacía siempre, mas no captó lo trascendentes que eran esas palabras, quizá, ésas en específico. Esas palabras precederían a una propuesta de matrimonio. El hombre no pudo evitar pensar que si no podía escuchar realmente lo que expresaban sus palabras entonces una mañana, estando casados él le deseará los buenos días y ella lo ignorará, ella no comprenderá que realmente desea que su día sea bueno, pues la felicidad de ella lo tranquiliza. ¿Sabes qué hizo?
- Dime.
- Nunca volvió a pronunciar ni una sóla palabra ante ella, ni una sóla. Ella se extrañó, incluso se molestó y prefirió que la relación terminara. Terminaron.
- ¿No te parece que fue un poco extremo?
- Sí, quizá la forma en que la amaba logró que se volviera más susceptible a sus acciones, a llegar a conclusiones extremas, pero ella no lo buscó, por orgullo, desgano y desinterés.
- Él lo decidió, ella no tiene porqué buscarlo.
- Si lo amaba no hubiese permitido, bajo ningún concepto que se fuese.
- Él tampoco.
- Lo sé, no estaba, como quien dijera, destinado a ser, pero ¿entiendes lo que te quiero decir?
- ¿Me ayudas a entenderlo?
- Sí, no puedes simplemente presumir que me escuchas, pues un día, como ayer, puedo no decirte lo mismo de siempre, puedo no hacerte los mismos comentarios, puedo necesitar tu opinión, puedo querer saber que te importa.
- Disculpa, no fue mi intención.
- Creo conocerte, supongo que no querías hacerme daño.
- ¿Era tan importante lo que me dijiste? ¿Tanto necesitabas que te escuche?
- Me importas tanto.
- ¿Tanto como para que mi reacción ocasione que te vayas?
- No, él no la amaba lo suficiente, en cambio, yo te amo de una forma que por más que me hagas daño, jamás, te digo, jamás podré apartarme de tu lado.
- Jamás me habías dicho que me amas, no lo sabía.
- Haré como si no hubiese escuchado eso, estamos a mano.
- ¿Cómo?

Tiempo

|

Si de tiempo se trata siempre habrá un nuevo tema que abordar acerca de éste por el hecho de estar involucrado en cada una de nuestras acciones. El tiempo representa un papel de extrema importancia en lo que se refiere a sentimientos, pensamientos y creencias, y no es para menos debido a que en nuestra vida diaria es observable cómo éstos son capaces de cambiar de un momento a otro. Sí, ya al hablar de momentos involucramos al tiempo pues si bien éste se mantiene en constante movimiento, si éste movimiento es "constante" no porque se realice siempre de la misma forma sino porque nunca opta por detenerse, que en cambio, opta con libertad a recorrer caminos diferentes, con diferente sentido, dirección o ángulo, si ésto es así no resulta increíble que el día de mañana se descubra que todo lo que uno creía correcto estaba incorrecto y viceversa, no ha de sorprender que al estar conscientes de este descubrimiento se desee echarse a atrás, devolverse sobre sus pasos, pero es imposible debido a otra de las cualidades del tiempo, que así como no es capaz de detenerse tampoco lo es de caminar en retroceso. Como segunda opción se decidirá a "engañar al tiempo" y dejar que éste marche hacia adelante mientras el individuo camina hacia atrás. Afortunadamente quienquiera que haya tenido esta idea se encontrará pronto con un enorme portón cerrado a llave al inicio del camino que tomó como indicando que por más errada que haya estado la decisión tomada sólo es posible afrontar las consecuencias y posteriormente caminar por un sendero más favorable o desagradable de acuerdo al juicio del caminante. En pocas palabras, sin importar los esfuerzos ejercidos NO HAY OPORTUNIDAD DE RETRACTARSE.


Con respecto a los paradigmas destinados a ser cambiado es importante recalcar cómo uno nunca logra terminar de conocer a nadie ya que no se tiene el derecho ni los medios para sacar a la luz los secretos que guarda el interior de una persona. A pesar de los intentos, consta de un laberinto de un modo u otro sin salida ya que por cada horizonte que parezca abrirse se arma un nuevo muro que nos dirige hacia otra parte. Luce bastante complicado, tal y como debe suceder en cada aspecto vivido pues incluso el suspiro de una mujer enamorada puede cambiar la forma con la que se pretendía actuar y el modo en que se nos presentan las consecuencias.

Por motivo de mantener diferentes anécdotas que consigan descubrir el laberinto mediante pasos firmes, mi mente decidió aferrarse a esta historia:

"Una niña en vías de ser mujer sucumbió a los encantos de un chimpancé, sus ojos se iluminaban al observar cómo se moneaba de rama en rama. Todos los días iba al parque a hacer dibujos de él en un pequeño cuaderno, le agradaba la alegría que mostraba y lo despreocupado que lucía a diferencia de todas las personas que caminaban en la calle apresurados por llegar a su destino, constantemente apesadumbrados. En una ocasión ésta niña sintió una gran admiración subiendo al tope por lo que decidió vivir en una carpa en el parque para así contemplar cada uno de sus movimientos, consideraba a ésta como una rutina muy agradable incluso con lo incómodo de dormir en el suelo y del molesto olor de una pila de alimentos que la niña le daba al chimpancé pero que éste usualmente rechazaba.

Meses después, la niña se disponía a dormir hasta que vió cómo el chimpancé entraba a la carpa, tomó su bolso y de allí sacó el cuaderno de la niña, el cual rompió hoja por hoja y posteriormente lanzó contra la niña. La niña entre lágrimas recordó con pesar todos los dibujos que le había dedicado pero su amor al chimpancé la hizo decidir que lo seguiría viendo mas esta vez solo lo visitaría un poco más de una hora y luego se marcharía. Al día siguiente, la niña se encontraba en la entrada del parque, el chimpancé se acercó y atacó su rostro dejándolo ensangrentado. La niña experimentó el dolor físico más grande que pudo haber sentido además del despedazo de su corazón. Salió adolorida del parque y un niño se ofreció a ayudarla, a hacer que se sintiera un poco mejor con alguien que le prestara su presencia a lo que ella le respondió con una sonrisa.

Años después, la niña lucía mucho más fuerte , su rostro reflejaba una actitud madura, tan sólo guardaba una pequeña cicatriz en su cuello. Sus ojos permanecían dilatados y brillantes debido a que amaba intensamente al niño que una vez le brindó su presencia. Solía correr cuando éste la llamaba, su compañía la hacía estremecer mas evitaba permanecer demasiado tiempo a su lado, recorrer cada uno de sus pasos, por temor a que no la notara o que su estadía resulte demasiado obvia. Admiraba la forma con la que cuidaba su ánimo pero los días en los que contemplaba fervientemente habían terminado. Temía que cualquier suceso borrara a su amado de su mente pero no haría ni un trazo acerca de él, ya era suficiente, había sido demasiado doloroso. No guardaba rencor por lo sucedido años atrás, recordaba lo fuerte del impacto de aquella situación pero no tenía caso odiarla debido a lo feliz que la hizo una vez. Recorría el mundo en vías de ser mujer, más recatada, un poco más de la misma de siempre, omitiendo algunos detalles que jamás volverían a ser parte de ella, no de la misma manera."

El tiempo trae consigo infinidad de instantes que permiten dar el vuelco o el pestañeo necesario para seguir adelante. Comúnmente hay quienes al encontrarse con panoramas difíciles de sobrellevar desean revivir el pasado si bien éste ya ha cumplido la misión de crear el cambio de rumbo, la permanencia de ideas y la claridad del paradigma en el que pensamos como nuestro fiel compañero. Aferrarse con manos y codos a sucesos ya sucedidos como acto completamente innecesario.



Imagen vía: BAAS. Maarten Baas.