Identidad Nacional

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Día a día tenemos la capacidad de ser y de vivir, de decidir cómo ser y de qué manera vivir, disfrutando de la libertad que por ahora disponemos. Nuestros sentidos se encuentran frecuentemente estimulados por el brillo y el calor que generan los objetos a nuestro alrededor, desde la mínima partícula de polvo hasta el rayo de luz evanescente , sea cual sea éste en la vida del ser humano.
He escuchado que para comprender nuestro presente es necesario conocer nuestro pasado, ya que sólo así observaremos aquellos aspectos que motivaron la lucha por nuestros ideales e impulsaron el paso firme hacia adelante, así como también aquellos aspectos en los que predominó el retroceso con respecto al logro de diferentes propósitos.

Recuerdo cómo en preescolar derramaba lágrimas al cantar el himno nacional. Me sentía sumamente identificada y conmovida a pesar de que eran pocas las veces que cantaba el himno ya que usualmente llegaba tarde. Para ese momento, yo no entendía por qué lloraba, estaba feliz, pero lloraba, me causaba conmoción ver la bandera de Venezuela y a pesar de no estar completamente consciente de lo que sucedía he comprendido poco a poco cómo uno debe honrar a su patria, dar un buen ejemplo y no desentenderse de ella sea olvidando sus necesidades o simplemente apartándose como si no formara parte de uno mismo.

En Venezuela, un país producto del mestizaje resulta poco probable que las personas decidan aferrarse tan solo a una parte de sus raíces ya sean aquellas originadas de los indígenas aborígenes o los españoles colonizadores. En su mayoría, la población se sentirá mayormente identificada con la historia referente al lugar donde nació y transmitirá una actitud de solidaridad, respeto y amor para con la patria.

La transculturización es un hecho que ha logrado afectar a gran parte de Venezuela y el mundo, sin omitir incluirme en este grupo ya que soy también una de esas personas que ha adjudicado elementos de la cultura extranjera a la propia. Más allá de observar la transculturización como un factor que ha influido en que las personas se apeguen a costumbres que no conforman su historia pienso que es el resultado obtenido tras el enorme contacto que puede tener cualquier persona con otra por medio de los inmensos avances tecnológicos logrados en la actualidad. Hemos logrado observar en personas que se encuentran al otro lado del mundo elementos en común con nosotros y por lo tanto hemos adquirido la tendencia de copiar algunas de sus actitudes.

A fin de cuentas todos en este planeta Tierra tenemos como meta mayor nuestra felicidad y es hermoso compartir el patrimonio cultural que lleva cada uno consigo, además nos brinda el encuentro con nuevas fuentes de luz que se anexarán a nuestra sonrisa.

Vale la pena resaltar que olvidar nuestras raíces conlleva al mismo olvido de uno mismo, ignorar nuestros valores para practicar los de alguien más. Vivo con la firme creencia de que se debe hacer honor al lugar de nacimiento. Defender nuestras creencias y luchar por lo que queremos es un acto provechoso para enriquecer nuestro espíritu y éste brilla al recordar cómo sus antepasados superaron las barreras abriendo paso a mayores expectativas en el futuro. Es momento de alzar la bandera de nuestro país y gritar al son de una sola voz que clame por libertad, amor y felicidad, descubrir que con el latido de tantos corazones es brillante pintar rasgos que nos permitan resaltar en la multitud, sin apartarnos de ella.

Sacrificio

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Comienzo haciendo referencia al significado de sacrificio que encontré en Internet, el sacrificio del que me guiaré para escribir a continuación:
 

1. Acción que desagrada o no se desea hacer, pero que se hace por obligación, necesidad o altruismo.
2. Esfuerzo o dolor que se sufre por un ideal o un sentimiento.
 

Sentimiento, desagrado, esfuerzo, obligación e ideal son palabras que no puedo evitar relacionar con la forma como me siento y la situación que vivo tal día como hoy ya que este año se ha presentado como una oportunidad para tomar decisiones acerca del nuevo camino que pienso encaminar con todo esto que implica el hecho de que próximamente me encargaré de cubrir cada paso con respecto a la carrera que dará como consecuencia gran parte de la labor que desempeñaré por el resto de mi vida.
 

Sería verdaderamente hipócrita decir que el sacrificio que tomaré no lo es en verdad, que cuando algo se hace por amor todo vale la pena y es imposible esconder una sonrisa ya que es completamente falso, al menos para alguien como yo, apegada a sus cosas, que piensa primero en ella y después en los demás.
 

Me resulta sumamente frustrante saber que mediante la decisión que opté por tomar ésta me acompañará por al menos 11 años, años en los que dedicaré gran parte de mi tiempo a algo que no me hace vibrar ni me apasiona.
 

Ok, entiendo si ahora se piensa que me quejo demasiado y que si he de actuar así mejor “no hagas nada y cállate!” Pero ¿que tan interesante sería que la gente no expresara lo que piensa y lo que siente? ¿Cuántas veces no te has quejado de tal momento que te sacudió hasta el carácter y has deseado gritarselo al mundo? No es más que otra historia, pero bueno, vivo ese momento.
 

Aquí el punto es que a pesar de “sacrificar” muchas de mis sonrisas al optar por un camino que complace a alguien que amo pero que no me complace a mí, continúo siendo egoísta pues sacrifico tiempo de felicidad para mí para luego obtener paz para mí misma y para con mi familia.
 

Me siento obligada ya que siento toda esta presión sobre mí, observo a todas estas personas que insisten en tener una imagen de mi que no existe, que insisten de alguna forma en reflejarse y satisfacerse con esta imagen. Así, casi arrastrándome muestro esa imagen y actúo como si de verdad deseara ser esa persona que ellos soñaron, me desprendo de mí misma por agradecimiento por todo aquello que me dieron y por todo lo que valen, sobre todas las cosas, porque los amo.
 

Sonrío con lágrimas en los ojos porque a pesar de toda la distancia y barreras que observo para lograr todo aquello que he soñado, a pesar de esto, uno no pierde la esperanza de que aunque la vida te de tantos golpes y te contradiga tanto, al final todo valdrá la pena. Mas lo que más me duele es que te repitan día a día que el sueño de los demás es más importante que el tuyo, me duele ver que hayan personas completamente convencidas de saber qué es lo mejor para ti pues no es fácil escuchar que te digan que tus sueños no valen la pena, que no apuntan lo suficientemente alto.
 

Hoy, domingo 23 de enero de 2011, a eso de la 1:18 am. me mostraré dispuesta a sacrificar mi sonrisa hoy para ver la de varias personas el día de mañana porque guardo la esperanza de que dentro de unos años mis sueños no se hayán ido demasiado lejos y de que mi sacrificio haya valido la pena, y yo sé que valdrá la pena pues tendré que ser una mayor luchadora para alcanzar mis metas, habré logrado cumplir la meta de una de las personas que más amo y no permitiré que a otros igual de amados se les deba posponer estas metas.
 

Espero no descubrir que estaba equivocada…

Presente

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Hace poco leí un artículo donde el escritor mencionaba penosamente que le era ajeno escribir acerca del futuro ya que para él éste no existe en un país como Venezuela en el que cada día una persona es asesinada (en realidad más de una), donde vivimos bajo peligro constante.
 

Como aspirante a periodista y amante de la libertad de expresión vine a escribir acerca de nuestro presente, el personaje que escribirá nuestro futuro pues ¿de qué forma resulta preocupante el “futuro en que vivimos” si éste no ha llegado? Tan sólo me tomaría la molestia de cometer errores sintácticos y semánticos.
 

Diariamente demuestro mi preocupación por esta Venezuela que de un modo u otro permitió que se le impusieran estas trabas en el camino, que en distintos aspectos ha perdido su voz para con la plenitud de su democracia y que no impulsó todas sus fuerzas en la lucha por su calidad de vida. A pesar de que día a día se observan con mayor magnitud los problemas que atravesamos y estos nos afectan de manera profunda puedo observar claramente que ha valido la pena o al menos en algún momento todos lo sentirán así. Suelo experimentar cierto orgullo por los venezolanos que forman parte de este país, que han logrado sobrellevar internamente la situación que nos llama el día de hoy, pues tienen la total libertad de cruzar los brazos y tan sólo esperar que el mundo se caiga a pedazos pero salen a la calle demostrando que aún si así sucediera ellos no caerán junto con el mundo.
 

Me siento profundamente dolida al experimentar este presente en el que al parecer el bando donde domina la trampa, la mentira y la agresión va ganando y pretende hacernos pensar que ya ganó. Me aterra saber que en la sección de sucesos del periódico sólo se muestra una ínfima parte de los distintos actos delincuentes que sucedieron el día anterior y resalto, tan solo el día anterior.
 

Me da pena el hecho de que no estoy segura en el trayecto del colegio a mi casa aunque ésta quede a 2 cuadras mas pienso que el trabajo de los venezolanos que luchan por su felicidad continuará en ascenso.
 

¿Acerca del futuro? Siempre está más oscuro antes del amanecer y no dudo que oscurezca más. El futuro está siempre un paso más adelante de nosotros y nos toca pisar firme y luchar en el presente pues luego el futuro sólo se dará, es cuestión de esperar.

Renuncio

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No sé si sea bueno o malo empezar el año renunciando pero siento que es mejor que presenciar que te despidan por todo el hecho de que te demuestren que no te necesitan o que representas una avería.
 

Hoy renuncio a diferentes características en distintos aspectos de mi vida pues considero que de darle un giro a éstano debería seguir aferrada a objetos que socavan la respuest que pueda darle a aquellas oportunidades que se me presentan a diario.
 

Renuncio no por miedo al rechazo, ninguna situación se me ha ido de las manos pues renuncio demostrando que tengo en control sobre mí y sobre mi destino.
 

Renuncio, suena frío, serio y distante, mucho más cuando no se mencionan las causas que originaron dicha decisión. Razones personales serían las palabras que se dirían como justificación mas las personas actuarán con compasión, lástima y condolencias cuando realmente deberán recibir mi sonrisa pues renuncio como como cuando una mejor propuesta te espera al salir, y así es.
 

Deseaba ser el mundo para una persona mas descubrí que no deseaba abandonar las sonrisas que me brindaba el mundo para pasar a pertenecer a una sola persona. Ésta persona no deseaba ser mi mundo y no decidió darme la mano para seguir adelante.
 

Todos necesitan sentir que tienen libertad y últimamente estaba acabando yo misma con ella, cegada y empedernida.
 

Esta persona sigue ahí y no ha abandonado mis pensamientos mas no pienso ponerle una orden de restricción porque me alegrará verlo pero no logrará que mi vida se enfrasque, en verlo.
 

Hoy 7 de enero de 2011 decidí renunciar a la persona que pensó que siempre me tendría y a la persona que pensó que jamás diría adiós pues a fin de cuentas jamás logró escuchar lo que gritaba mi corazón.
 

Renuncio entrando a un 2011 en el que todos deberían librarse de ataduras.