Comienzo haciendo referencia al significado de sacrificio que encontré en Internet, el sacrificio del que me guiaré para escribir a continuación:
1. Acción que desagrada o no se desea hacer, pero que se hace por obligación, necesidad o altruismo.
2. Esfuerzo o dolor que se sufre por un ideal o un sentimiento.
Sentimiento, desagrado, esfuerzo, obligación e ideal son palabras que no puedo evitar relacionar con la forma como me siento y la situación que vivo tal día como hoy ya que este año se ha presentado como una oportunidad para tomar decisiones acerca del nuevo camino que pienso encaminar con todo esto que implica el hecho de que próximamente me encargaré de cubrir cada paso con respecto a la carrera que dará como consecuencia gran parte de la labor que desempeñaré por el resto de mi vida.
Sería verdaderamente hipócrita decir que el sacrificio que tomaré no lo es en verdad, que cuando algo se hace por amor todo vale la pena y es imposible esconder una sonrisa ya que es completamente falso, al menos para alguien como yo, apegada a sus cosas, que piensa primero en ella y después en los demás.
Me resulta sumamente frustrante saber que mediante la decisión que opté por tomar ésta me acompañará por al menos 11 años, años en los que dedicaré gran parte de mi tiempo a algo que no me hace vibrar ni me apasiona.
Ok, entiendo si ahora se piensa que me quejo demasiado y que si he de actuar así mejor “no hagas nada y cállate!” Pero ¿que tan interesante sería que la gente no expresara lo que piensa y lo que siente? ¿Cuántas veces no te has quejado de tal momento que te sacudió hasta el carácter y has deseado gritarselo al mundo? No es más que otra historia, pero bueno, vivo ese momento.
Aquí el punto es que a pesar de “sacrificar” muchas de mis sonrisas al optar por un camino que complace a alguien que amo pero que no me complace a mí, continúo siendo egoísta pues sacrifico tiempo de felicidad para mí para luego obtener paz para mí misma y para con mi familia.
Me siento obligada ya que siento toda esta presión sobre mí, observo a todas estas personas que insisten en tener una imagen de mi que no existe, que insisten de alguna forma en reflejarse y satisfacerse con esta imagen. Así, casi arrastrándome muestro esa imagen y actúo como si de verdad deseara ser esa persona que ellos soñaron, me desprendo de mí misma por agradecimiento por todo aquello que me dieron y por todo lo que valen, sobre todas las cosas, porque los amo.
Sonrío con lágrimas en los ojos porque a pesar de toda la distancia y barreras que observo para lograr todo aquello que he soñado, a pesar de esto, uno no pierde la esperanza de que aunque la vida te de tantos golpes y te contradiga tanto, al final todo valdrá la pena. Mas lo que más me duele es que te repitan día a día que el sueño de los demás es más importante que el tuyo, me duele ver que hayan personas completamente convencidas de saber qué es lo mejor para ti pues no es fácil escuchar que te digan que tus sueños no valen la pena, que no apuntan lo suficientemente alto.
Hoy, domingo 23 de enero de 2011, a eso de la 1:18 am. me mostraré dispuesta a sacrificar mi sonrisa hoy para ver la de varias personas el día de mañana porque guardo la esperanza de que dentro de unos años mis sueños no se hayán ido demasiado lejos y de que mi sacrificio haya valido la pena, y yo sé que valdrá la pena pues tendré que ser una mayor luchadora para alcanzar mis metas, habré logrado cumplir la meta de una de las personas que más amo y no permitiré que a otros igual de amados se les deba posponer estas metas.
Espero no descubrir que estaba equivocada…
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